Curso de Meditación
Este curso de meditación está creado tanto para aquellas personas que quieren iniciarse en la meditación desde cero y no saben cómo hacerlo o por dónde empezar, no conocen el camino de iniciarse. O bien para aquellas personas que meditan, pero están estancados y les resulta muy difícil la desconexión mental y entrar en el estado de calmar la mente y simplemente dejarse sentir.
En qué está basado el Curso de Meditación
Este curso de meditación está basado en Mindfulness, Gestión Emocional y Vipassana.
El significado de Mindfulness es plena conciencia, basada en el “aquí y ahora”, lo importante es el momento presente, por lo tanto, se enseña a focalizar nuestra atención en el momento con plena atención en lo ocurre en nosotros y en nuestro alrededor sin dejarnos llevar por las distracciones de nuestro alrededor.
A través de la gestión emocional podemos llegar a ser capaces de identificar nuestras emociones, saber cómo pensamos y como sentimos, para de esta manera poder llegar a conocernos en profundidad y poder tratar esas emociones de forma natural sin que nos afecten de manera significativa y podamos integrarlas y manejarlas de forma consciente.
La Vipassana es una técnica de meditación muy antigua que proviene de la india, y que significa ver las cosas tal y como son. Se centra en la conexión profunda entre cuerpo y mente a través de la observación de las sensaciones, sentimientos, emociones y de los juicios, poder llegar a no enjuiciarlos y encontrar el equilibrio mental y la paz espiritual. Realmente Vipassana es la base del actual Mindfulness.
Beneficios para la Mente
Con el curso de meditación tendremos beneficios en nuestra mente, ya que podremos enfrentarnos a estados de ansiedad, estrés, insomnio, depresión, etc.
Así mejoramos la concentración y esto ayuda a calmar todos nuestros pensamientos y a mejorar sustancialmente nuestra capacidad de atención.
La meditación promueve la relajación como estado natural del cuerpo y la mente, con lo que combate aquellos estados de nuestro sistema nervioso primigenio de alerta y exceso de adrenalina en nuestras células, aumentado la serotonina y de esta forma encontrar el equilibrio en nuestros estados de ánimo.
También encontramos beneficios en un aumento de la memoria y de nuestra capacidad creativa, como consecuencia del estímulo cerebral que se produce. Además, un restablecimiento de las funciones cognitivas y por lo tanto nuestros procesos mentales para recibir, procesar y elaborar todas aquellas percepciones del entorno.
Al desarrollarse la función mental se pueden prevenir enfermedades mentales neurodegenerativas, debido a la reducción del estrés y del envejecimiento del cerebro mejorando el control cognitivo y la función ejecutiva.
Todo esto también nos ayudará enormemente en nuestras rutinas diarias como la capacidad en el trabajo, en el estudio y en las relaciones con los demás.
Por otro lado, ayuda a superar adicciones como el tabaquismo, ingesta de alcohol y otras sustancias como medicamente, estimulantes, etc. esto puede obtenerse con el aumento de la conciencia individual, la sensación de paz y tranquilidad que se logra. Por lo tanto, se logra no tener la necesidad de consumir, se toma conciencia de las emociones y como gestionarlas, así como el estado de calma que se logra en la meditación.
Como consecuencia de todos estos estados, se logra superar el insomnio y por lo tanto llegar al descanso y relajación idóneo para el cuerpo. Logrando así un sueño reparador y profundo.
Se busca asimismo controlar el cortisol, y por lo tanto al controlar esta hormona podremos ayudar a mantener un metabolismo saludable y mantener nuestro sistema inmunológico alto.
Como consecuencia del control del estado de estrés y ansiedad, el cuerpo deja de producir esta hormona en exceso y por lo tanto se regulan los efectos nocivos de ella sobre el organismo.
Beneficios para el Cuerpo Físico
A nivel físico, podremos controlar, mejorar y gestionar aquellos dolores de tipo crónico o bien cualquier dolor que se produzca en un determinado momento, debido al control de nuestra propia mente que podemos llegar a adquirir.
Nuestra mente asocia el dolor a incomodad y sufrimiento, y la vincula a estas emociones, pero cuando meditamos podemos llegar a gestionar ese dolor como meros observadores de él enseñando a nuestra mente a sobrellevarlo y no intentar verlo como una amenaza. No va a eliminar la enfermedad ni el dolor, pero sí gestionarlo, disminuirlo y hacerlo más llevadero.
Con la meditación hay una reducción del estrés y por lo tanto se aumenta el tamaño de los telómeros, así como una vía de restauración y aumento de estos, por la estimulación del sistema parasimpático, con lo que lleva a una mejora del ADN y duración de la vida celular.
Cuando meditamos podemos llegar a cambiar la estructura del cerebro y perfeccionar el funcionamiento de la mente, debido a que la reeducamos para estar enfocada y con ello, mejorar las conexiones de las regiones del cerebro asociadas a la atención. Esto podría ejercer cambios estructurales positivos como un engrosamiento cortical de la corteza prefrontal y aumento de la masa gris.
Así mismo, podemos encontrar una mejoría en el sistema circulatorio, una disminución de la presión arterial, y por ende mejora la salud cardiovascular de las personas. Todo ello como consecuencia de la disminución del estrés, debido a la reducción de la activación del sistema simpático y la liberación de hormonas como cortisol y adrenalina.
La meditación disminuye la tensión muscular, debido a que se llega a percibir esa tensión en cada músculo y como consecuencia podemos llegar a neutralizar esa tensión y llegar a la relajación de dichos músculos.
La meditación ayuda a la conexión del cuerpo y la mente y por lo tanto aumenta nuestro conocimiento de él y llegamos a percibirlo y sentirlo de forma consciente.
Beneficios para la Gestión de las Emociones
Con el hábito de meditar conseguiremos una regulación de nuestras emociones a través de su reconocimiento y comprensión, dado que, en muchas ocasiones, estas emociones van asociadas a un desequilibrio emocional; tanto por su desconocimiento como por falta de entendimiento hacia ellas, o por la intensidad con la que se desarrollan.
Cuando identificamos, entendemos y comprendemos esas emociones comenzamos a gestionarlas y a restablecer nuestro equilibrio emocional.
La meditación también regula y refuerza los pensamientos positivos de manera que anula o transforma aquellos pensamientos negativos que en algún momento pueden convertirse en un lastre y una carga, y que en ocasiones no podemos deshacernos de ellos. De manera que nos enseña a ser meros observadores de nuestros propios pensamientos.
Los refuerzos positivos de este curso de meditación provocan en cada individuo un crecimiento de la empatía y la conexión con la sociedad que nos rodea. Y por ello, volvernos más perceptivos de esa realidad como observadores de ella sin caer en los enjuiciamientos o en la propia negatividad. Nos conecta con nuestros valores personales, con un mayor autoconocimiento de nosotros como seres individuales, y como seres dentro de una sociedad.
Por otro lado, en el plano espiritual, puede llegar a despertar sentidos dormidos que están dentro de cada uno, llegando a tener una mayor capacidad intuitiva, una mayor claridad mental, elevándonos nuestros niveles energéticos y de esta manera podemos llegar a alcanzar un verdadero crecimiento espiritual.
Como consecuencia de ello, se llega a alcanzar la felicidad puesto que encontramos la paz interior conectando con nuestro ser interior y el amor incondicional hacia todo y todos.
